Ante la trata de personas reaccionemos en Cadena



¿Qué haría si encontrara a una persona indefensa encadenada en un lugar público?

 


 

La Ministra de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín, lanzó la campaña ‘Ante la trata de personas reaccionemos en cadena’, realizada en asocio con la Organización Internacional para las Migraciones – OIM.

 

La campaña está enfocada, no a las víctimas, que están enceguecidas; sino a quienes las rodean, sus familiares, amigos, para animarlos a que reaccionen en caso de que noten algo extraño.

 

Y para evidenciar si las personas, en efecto, reaccionarán en cadena, se realizó un experimento social para medir cómo actuaría la gente del común ante una posible víctima. Lo que hizo la Cancillería fue contratar a un grupo experto en comunicaciones que se encargó de grabar con cámaras escondidas nueve experimentos en tres ciudades del país: Bogotá, Cali y Pereira, las ciudades representan a las regiones de donde proceden la mayoría de las víctimas rescatadas.

 

Se grabaron las reacciones de más de 500 personas que no sabían que estaban participando en un experimento social. Solo al final, cuando rescataban a la “víctima”, se les contó de qué se trataba. Así se descubrió que la solidaridad es contagiosa. Cuando una persona reaccionaba positivamente parecía “contagiar” a otros que se encontraban alrededor y se animaban a ayudar.

 

No obstante, al principio del experimento siempre hubo indiferencia, sobre todo en Bogotá, pero al final varias personas terminaban uniéndose para liberar a las “víctimas”. La ciudad donde más rápido liberaron a los encadenados fue Pereira. En total, las “víctimas” tuvieron que esperar un promedio de siete minutos antes de que alguien reaccionara para ayudarlas.

 

El 70% de la gente que intervino para ayudar a los encadenados pertenecía a los estratos 2 y 3. De los nueve experimentos realizados hubo dos en que la gente lloró alrededor de la víctima, y otros dos   en los que lloraron luego de contarles que se trataba de un experimento social.

 

En ninguno de los experimentos realizados se necesitó que actores de la producción intervinieran para motivar la ayuda.

 

 

Detrás de cámaras: ante la trata de personas reaccionemos en cadena

 

 



10 señales de alerta contra la esclavitud

 

Con esta campaña, cuyo eslogan es; “Ante la trata de personas, reaccionemos en cadena” se busca romper el paradigma de a quién se le habla en este tema. “Las víctimas de trata de personas están “nubladas” por las mentiras que les dicen los tratantes, así que difícilmente pueden reaccionar. Los que sí pueden reaccionar son sus familiares, amigos, compañeros de estudio o de trabajo y vecinos. Pero para hacerlo hay que volver visibles las cadenas que los delincuentes están tejiendo en forma silenciosa”, dice Carolina López Laverde, Coordinadora del programa Trata de Personas y Género de la OIM. 

 

Las cadenas que los tratantes tejen alrededor de sus víctimas son invisibles y silenciosas. Cuando menos pensamos un ser querido está “embarcado” en un engaño del cual le será muy difícil salir. Pero si la familia, los amigos, los compañeros de trabajo o estudio, los vecinos, el entorno estamos atentos, podremos activar una “cadena de libertad” ante la menor sospecha, para salvar a quienes queremos de un terrible viaje hacia la esclavitud. Estas son 10 indicios de que algo puede ir mal.

 

1. Sospeche de esas “oportunidades únicas” o de quien promete hacer realidad el sueño de viajar al exterior. (de eso tan bueno no dan tanto)


Los delincuentes son expertos en detectar la necesidad más apremiante de una posible víctima. A veces se aprovechan de sus necesidades y los seducen con dinero; en otras apelan a sus carencias afectivas o al éxito. Si un ser querido recibe una oferta extraordinaria, de esas que le cambian la vida a uno, y que implica alejarse de su entorno familiar, es mejor dudar un poco. Y pecar por exceso, porque algunas veces, son los mejores amigos o incluso familiares de las víctimas quienes los terminan “vendiendo” a los tratantes.

 

 

2. Sueldo astronómico, sospecha segura  

 

Aunque parece obvio, la ambición logra nublar hasta el sentido común. Si uno tiene estudios de primaria o secundaria y le ofrecen un sueldo de gerente de multinacional en el exterior, algo anda mal. Si uno estudió una carrera técnica y le ofrecen un salario de profesional en un área diferente, cabe la sospecha. Muchas veces ofrecen oportunidades en el modelaje o la actuación, argumentando que no necesitan estudios previos. 

 

 

3. ¿Quién presta dinero fácil y sin garantías? 

 

Los tratantes suelen ofrecer préstamos a las víctimas que no tienen dinero para los trámites de viaje, como pasaportes y visas. Esa es una señal de alerta. 

 

 

4. ¡Fotos para hojas de vida en vestido de baño!

 

A un familiar le ofrecen un trabajo de niñera o de mesero. Y en la entrevista de trabajo les toman fotos del rostro y de cuerpo entero. E incluso a veces, con alguna excusa, les exigen fotos con poca ropa. Esa es una entrevista laboral muy rara, que merece una investigación más a fondo.

 

 

5. Contratos laborales en otro idioma

 

Los tratantes suelen engañar a sus víctimas, haciéndoles firmar contratos que luego les obligan a cumplir a la fuerza. Esos contratos vienen en idiomas muy poco conocidos, argumentando que en el país a donde viajan lo exigen así. No está de más buscar un traductor para leer lo que se está firmando. 

 

 

6. Empleo en países extraños

Una oferta laboral en un país lejano y del cual el candidato no conoce el idioma ya encierra algo extraño. No saber el idioma del país de destino es una forma de cercar aún más a sus víctimas cuando estén fuera del país. 

 

 

7. Itinerarios con varias escalas

Si un ser querido ya tiene los pasajes en la mano, revise muy bien el itinerario. Los tratantes organizan recorridos de viaje muy intrincados, con varias escalas y traslados. Esto lo hacen para dificultar el seguimiento posterior de la víctima y para evadir controles migratorios en ciertos países. 

 

 

8. Ojo con los bares y la red

Aunque está es una recomendación general, es clave para el tema de trata de personas. Los tratantes buscan a sus víctimas en ambientes propicios para sus ofertas. Bares, cantinas o lugares de encuentro de jóvenes son los preferidos. Y si un ser querido pasa mucho tiempo en esos lugares, hay que activar una alerta. Lo mismo sucede con sitios virtuales. Es decir, redes sociales o páginas de búsqueda de pareja, que los delincuentes pueden usar como fachada para la “pesca” de víctimas. 

 

 

9. Pareja por internet

Hay una modalidad de trata de personas que se llama “Matrimonio Servil”. El victimario enamora a una mujer que conoce por redes sociales o internet. Se muestra amoroso y luego le hace una oferta matrimonial, ofreciendo incluso pasaje gratis para que ella viaje al exterior. El hombre nunca viene a conocerla y ya está dispuesto a casarse. Cuando viajan son sometidas y esclavizadas por su pareja. Aunque no siempre hay una intención dolosa, lo ideal es que el hombre venga a conocerla y sepa que su futura pareja tiene un entorno que está dispuesto a protegerla. Aunque no es tan frecuente, el delito de matrimonio servil se presenta también en hombres. 

 

 

10. Una llamada salvadora

 

Cuando detectamos alguna de estas inconsistencias hay que “reaccionar en cadena”. Hablar con otras personas del entorno para conformar una cadena de protección alrededor de la víctima. 


El segundo paso es informarse. Existe una Línea Gratuita contra la Trata de Personas, donde le resolverán las dudas que tenga. Le pueden ayudar a investigar si la oferta laboral es seria; o si la empresa donde le ofrecen trabajar realmente existe. También pueden remitirlo con las autoridades competentes para neutralizar la acción de los delincuentes. La línea a nivel nacional es 018000 52 20 20 y la línea internacional 57 1  600 10 35. Las personas pueden comunicarse a estas de líneas de manera gratuita desde cualquier teléfono fijo o celular.